Dar la noticia de la muerte de un ser querido a un niño es uno de los momentos más delicados que puede vivir un adulto. Debemos tener en cuenta que no hay un “manual perfecto” , y es normal sentir miedo, inseguridad o incluso ganas de evitarlo para “no hacerlo sufrir” . Sin embargo, la realidad es que los niños necesitan la verdad , dicha con amor, claridad y presencia. Desde la tanatología humanista partimos de algo muy importante: el niño no es una víctima pasiva , sino una persona en desarrollo que sí tiene la capacidad de afrontar una pérdida , siempre y cuando esté acompañado de manera adecuada. Y esto último es la clave. Hoy queremos ayudarte a saber cómo decirlo, cómo estar y qué cuidar en ese momento. 01 ¿Quién debe dar la noticia? Siempre que sea posible, la noticia debe venir de una persona significativa para el niño : mamá, pa...